Próstata inflamada: ¿cómo intervenir?

Próstata inflamada: ¿cómo intervenir?

El problema del agrandamiento y la inflamación de la próstata (prostatitis) es un trastorno que afecta a muchos hombres, no sólo de cierta edad, sino también a los más jóvenes. La inflamación de la glándula prostática y el aumento de volumen provocan problemas intestinales y del tracto urinario, así como de la vida sexual.

Dejando a un lado el hecho de que en el caso de este tipo de trastornos se debe realizar un examen y un diagnóstico exhaustivo por parte de urólogos y andrólogos, es decir, médicos especialistas, en este artículo hablaremos de la próstata inflamada, pero sobre todo de la prevención a través de la dieta, un estilo de vida saludable y el uso de suplementos dietéticos, para evitar un empeoramiento.

Qué se entiende por próstata inflamada

La inflamación de la glándula prostática o prostatitis puede ser de origen bacteriano o no bacteriano y presenta diversos grados de evolución. La próstata es una pequeña glándula endocrina que se encuentra entre la pared inferior de la vejiga urinaria y la porción proximal del pene.

A partir de los 45 años la próstata experimenta un aumento progresivo de volumen, lo que se denomina hipertrofia prostática benigna (HBP); este trastorno no tiene nada que ver con el síndrome inflamatorio o prostatitis que puede afectar al sujeto a cualquier edad. De hecho, podemos decir que este trastorno se desarrolla fácilmente incluso en los órganos glandulares de los jóvenes (prostatitis juvenil), especialmente cuando el agente etiológico pertenece a la clase de las bacterias.

Según el tipo de prostatitis, el paciente puede estar completamente asintomático, presentar un cuadro mórbido de intensidad leve o mostrar síntomas violentos con tendencia a empeorar.
En general, el diagnóstico de este trastorno es bastante complejo, ya que sus manifestaciones (que suelen estar ausentes) pueden confundirse fácilmente con las de la gripe.

¿Cuáles son los principales tipos de inflamación de la próstata?

Las funciones de la próstata son producir un líquido especial (llamado líquido prostático) que actúa como alimento para los espermatozoides. Junto con el líquido seminal sintetizado por los testículos, el producido por la próstata proporciona a los espermatozoides un suministro de nutrientes.

Según la práctica clínica, existen cuatro tipos de inflamación de la próstata, que son:

  • prostatitis de tipo I: es una forma aguda de naturaleza bacteriana, que se manifiesta con un cuadro morboso de intensidad considerable, pero generalmente de corta duración; próstata inflamada
  • Prostatitis de tipo II: se considera la evolución de la forma anterior, que se ha vuelto crónica. También en este caso el agente etiológico pertenece a las bacterias y las manifestaciones son menos violentas pero más prolongadas en el tiempo;
  • prostatitis de tipo III: en este caso la inflamación crónica no es bacteriana, sino que tiene una etiología difícil de diagnosticar y su curso puede prolongarse durante varios meses;
  • prostatitis de tipo IV: se trata de una forma completamente asintomática que sólo en raras ocasiones muestra síntomas similares a los de la gripe, por lo que esta forma es extremadamente difícil de diagnosticar y puede permanecer latente durante años.

¿Cuáles son los síntomas de la prostatitis o próstata inflamada?

Como ya se ha mencionado, en sus fases iniciales esta enfermedad es completamente asintomática y el malestar general que la caracteriza puede ser similar al de una gripe común. Sólo después de algunas semanas pueden aparecer los primeros síntomas, entre ellos

dificultad para orinar,

Dolor al orinar y al eyacular,

fiebre,

falta de apetito,

náuseas y episodios de vómitos.

Después de una fase de algunas semanas, la enfermedad tiende a resolverse espontáneamente, excepto en las formas agudas en las que es necesario intervenir rápidamente con un tratamiento farmacológico específico.

En algunos casos hay picos febriles acompañados de escalofríos, dolor de espalda, náuseas y malestar general, emisión de sangre con la orina (hematuria), incapacidad de retener la orina por la noche (enuresis), emisión de orina maloliente y micción dolorosa y lenta (estranguria) con presencia de sangre.

El dolor durante las relaciones sexuales o, más raramente, durante la defecación, son también síntomas discriminantes de esta enfermedad, lo que sin duda compromete la relación y la vida sexual de la persona afectada. No sólo son infrecuentes los trastornos relacionados con la micción frecuente (con dolor), sino también los problemas de eyaculación. Si no se trata a tiempo y con los fármacos más adecuados, es posible que la inflamación degenere y dé lugar a la formación de abscesos prostáticos o incluso a una bacteriemia con sepsis.

Producto recomendado para la disfunción eréctil

Reseña completa de Eretron Aktiv (haga clic aquí)

Eretron Aktiv

 

¿Cuáles son las causas de la prostatitis?

En la mayoría de los casos la prostatitis es bacteriana, tanto en su forma aguda como crónica.
Los microorganismos responsables de la enfermedad son los mismos que provocan la aparición de infecciones del tracto urinario inferior (ITU).

>LEA TAMBIÉN: ¿Qué es la prostatitis bacteriana crónica? Causas, síntomas y tratamiento?

Lo más frecuente es que la cistitis (infección de la vejiga) o la uretritis (infección de la uretra) causen posteriormente una prostatitis bacteriana, que puede transmitirse fácilmente a través de las relaciones sexuales. Otra causa son las bacterias intestinales, especialmente la Escherichia coli, debido a la proximidad del recto a la próstata. De hecho, una pequeña lesión de la pared intestinal es suficiente para permitir el escape de microorganismos y la colonización de la glándula.

Otras causas comunes de la enfermedad son la obstrucción del cuello de la vejiga o las consecuencias de un traumatismo en la zona del perineo.

Algunos procedimientos de diagnóstico, como la biopsia de próstata (para ver si hay un carcinoma de próstata) o la cistografía de la vejiga, también son responsables de la colonización de la glándula por bacterias. La promiscuidad sexual, así como el sondaje vesical, son factores que predisponen a la prostatitis, que a menudo se produce en individuos inmunodeprimidos. De hecho, las defensas inmunitarias representan también en este caso un factor de bloqueo para la multiplicación de los gérmenes patógenos.

Digamos que además de las ya mencionadas, otras causas de próstata inflamada pueden ser:

  • sedentarismo
  • sobrepeso y obesidad
  • edad avanzada
  • enfermedades cardiovasculares y diabetes de tipo 2
  • factores genéticos.

Cómo intervenir en caso de Próstata inflamada

Antes de establecer un protocolo terapéutico, siempre es necesario diagnosticar con precisión la enfermedad mediante un cultivo de semen y un hisopo uretral.

Una vez definida la presencia de una prostatitis bacteriana (que es la forma más común), es esencial intervenir con antibióticos específicos, teniendo en cuenta que la próstata es un órgano poco sensible a la terapia antibiótica.
Cuando es posible definir el tipo de antibiótico, sería una buena regla hacerlo sólo después de haber realizado un examen bacteriológico del semen, que permite destacar el tipo de microorganismo implicado en la enfermedad.
A la espera de los resultados de los análisis biológicos de orina y semen, si el paciente se encuentra en un estado debilitado, es posible intervenir con el apoyo de suplementos dietéticos multivitamínicos, que sirven para aumentar las defensas inmunitarias o suplementos a base de Serenoa Repens como el Prostatricum, que sirve para eliminar los procesos inflamatorios de la glándula prostática y los trastornos urológicos que causan la prostatitis, normalizando la micción y restaurando la erección del pene.

Producto recomendado para el tratamiento de la prostatitis

Revisión de Prostatricum (haga clic aquí)

PROSTATRICUM

Haga su pedido en el sitio web oficial con un 50% de DESCUENTO

 

Dado que esta enfermedad es bastante resistente a los fármacos, es necesario utilizarlos durante al menos cuatro o seis semanas desde el inicio de la infección. En estos casos es necesario beber mucha agua para facilitar el intercambio de agua y, por tanto, la eliminación de los gérmenes infecciosos.

También es necesario abstenerse de las prácticas sexuales para evitar contagiar a la pareja. Desde el punto de vista dietético es útil practicar una dieta sana y adecuada con vitaminas y proteínas, y eliminar de la dieta bebidas como el alcohol y el café, y eliminar o reducir drásticamente especias como el chile, ya que se consideran alimentos irritantes para la glándula.

LEA TAMBIÉN: ¿Es malo beber cerveza para la próstata?

Deja una respuesta