¿Es malo tomar café para la próstata?

¿Es malo tomar café para la próstata?

El café es quizá la bebida (junto con el vino y la cerveza) más consumida y apreciada por los italianos. Un buen café por la mañana o después de comer es una auténtica panacea, por no hablar de un café a media mañana o por la tarde. El café no sólo es una bebida que calienta, sino que también ayuda a hacer la digestión y se convierte en un verdadero pretexto para la socialización y la convivencia. También se ha comprobado desde hace tiempo que la cafeína, si se toma en dosis moderadas (la exageración siempre es mala en cualquier caso) tiene propiedades beneficiosas sobre el organismo.

Pero, ¿será lo mismo para los que sufren de prostatitis? Desgraciadamente no, en el sentido de que mucha gente puede no saberlo, pero el café puede causar daños a la salud de la próstata, y por ello no se recomienda para no empeorar y agravar los síntomas.

¿Qué es la próstata?

La glándula prostática es un órgano del aparato urogenital masculino, de forma redondeada, del tamaño de una nuez. Su posición anatómica, delante del recto y debajo de la vejiga, y las importantes funciones que desempeña, explican lo importante que es mantenerla sana.

Su función principal es producir buena parte de la secreción prostática, es decir, el líquido seminal que se expulsa durante la eyaculación y que, junto con los espermatozoides, forma el esperma. Su correcto funcionamiento afecta a la micción, a la eyaculación y a la erección, por lo que es fundamental mantenerlo sano.

Prostatitis: tipos y síntomas

La prostatitis es una condición inflamatoria de la glándula prostática, que por diferentes razones tiende a hincharse, creando problemas muy molestos. Los síntomas más comunes son

Orinar con dolor y dificultad,
ardor al orinar,
sensación de vejiga llena,
micción recurrente,
Dolor en el bajo vientre,
problemas de erección y eyaculación dolorosa.

La prostatitis puede ser bacteriana, si está contaminada por bacterias presentes en la orina que suben por la uretra, crónica y por tanto no bacteriana o asintomática. Cada patología sigue tratamientos médicos diferentes, por lo que un diagnóstico seguro y rápido se hace imprescindible. No es una situación invasiva, pero los trastornos pueden ser muy molestos.

El diagnóstico lo realizan los médicos especialistas que, mediante un examen rectal, pueden diagnosticar o excluir la presencia de un problema. Los tratamientos son diferentes y proporcionan, además de la terapia médica, la toma de suplementos específicos, formulados exclusivamente a partir de sustancias naturales, ricas en minerales, antioxidantes y vitaminas.

Relación entre la función de la próstata y la dieta

Antes de explicar cómo se puede utilizar la dieta para prevenir y contener los trastornos ligados a las afecciones inflamatorias, bacterianas o crónicas de la próstata, conviene subrayar la importancia de un estilo de vida correcto, empezando por la dieta.

La dieta recomendada tiene como objetivo mantener un peso fisiológico, por lo que es alta en calorías, rica en líquidos y comidas ligeras que son fácilmente absorbidas por el intestino. Alimentos sanos y mínimamente procesados, sin grasas animales y ricos en ingredientes esencialmente magros. Eliminar de la dieta los ingredientes irritantes, como la pimienta, el chile y las especias en general, las bebidas alcohólicas y energizantes y aumentar el consumo de legumbres, cereales, verduras y fruta fresca.

Estas indicaciones dietéticas están recomendadas médicamente y permiten evitar la inflamación de la mucosa cólica, favorecen la regularización del tracto gastroentérico y permiten contener y reducir las perturbaciones de la prostatitis. ¿Y el café? ¿Es malo para la próstata?

Cómo actúa la cafeína en la próstata

Para muchos italianos el café es una bebida esencial, por la mañana para dar la carga del día, en las pausas de trabajo, después de la comida y después de la cena. Pero pocos se han parado a preguntarse si existe una relación entre el consumo de café y la prostatitis. Algunos estudios médicos han abordado la cuestión, y han llegado a la conclusión de que no hay ninguna regla y que, como en todas las cosas, es muy subjetiva.

De estos estudios se desprende que los individuos que consumen mucho café desarrollan menos riesgo de cáncer de próstata, debido a la influencia que tiene la cafeína en el metabolismo de la glucosa y la insulina y a cómo interfiere en la producción de hormonas sexuales, que son factores determinantes en la incidencia del desarrollo del cáncer de próstata. De esta explicación podría parecer que tomar mucha cafeína protege contra el cáncer de próstata pero no contra la prostatitis inflamatoria y crónica, pero no es exactamente así.

El café en un cuerpo sano no causa daños, siempre que se tome con moderación. Pero en los sujetos afectados por la inflamación prostática, la hipertrofia prostática benigna y la prostatitis aguda, deben limitar al máximo las dosis diarias de café y durante la fase aguda suspenderlo durante un cierto período, para favorecer la relajación muscular y permitir una recuperación oportuna.

Prostatitis y café: ¿qué hacer?

En los pacientes diagnosticados de prostatitis aguda o crónica, el consumo de café puede acentuar o empeorar las dolencias de la misma, ya que el ingrediente actúa sobre la vejiga, provocando una estimulación excesiva. La vejiga sobreestimulada se llena rápidamente, obligando al sujeto a levantarse a menudo por la noche y aumentando la sensación de contracción de la misma.

Este exceso de funcionamiento provoca una sobreestimulación, un empeoramiento de los síntomas y una curación lenta. Si a todo esto le sumamos el estrés y el estado psicológico en el que se encuentran muchos enfermos de prostatitis, la resolución de la enfermedad tardará mucho en llegar.

Por lo tanto, es mejor disminuir drásticamente las dosis diarias de cafeína para poner la vejiga en reposo y permitir que la glándula prostática recupere la salud.

Café y estrés: una combinación no óptima para la próstata

Las dosis excesivas de cafeína aumentan los niveles hormonales responsables del estrés psicofísico, lo que repercute negativamente en el estado general del organismo. De hecho, el café y el estrés aceleran el funcionamiento de las hormonas del estrés, desencadenando un aumento de la presión arterial y una aceleración de los latidos del corazón en el organismo, lo que no es beneficioso para la salud de la próstata.

Tienen un efecto negativo sobre el cerebro, perjudicando el razonamiento, la planificación y la toma de decisiones, y sobre el tracto gastrointestinal, provocando trastornos intestinales del colon, dificultad para evacuar y dolor en el bajo vientre, uno de los principales signos de la prostatitis. Además, en presencia de patologías inflamatorias y bacterianas de la próstata, es fundamental que el sujeto tenga una vida regular y serena, que tenga un sueño tranquilo, que permita la relajación muscular del aparato urogenital y ciertamente el café no es un aliado válido.

Con qué bebida se puede sustituir el café

Por lo tanto, podemos establecer que la opción más saludable para la próstata es reducir drásticamente el consumo de cafeína o, al menos, consumirla en días alternos para permitir que el cuerpo la absorba sin crear daños.

La decisión no es indiferente, especialmente para los grandes consumidores de café, que no pueden prescindir de la sustancia de inmediato.

Para hacer menos difícil la situación, es posible consumir otras bebidas, como el té rooibos o el clásico té verde, que son menos invasivos para la glándula prostática, con poder estimulante a pesar de no tener cafeína.

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