Cómo prepararse para la prueba del PSA

Cómo prepararse para la prueba del PSA

Qué es la próstata

La próstata es una glándula en forma de nuez del sistema urogenital masculino. Situado delante del recto y debajo de la vejiga, rodea la uretra y se encarga de determinar, junto con estos órganos, el estado saludable del sistema urinario. La glándula prostática está formada externamente por un revestimiento fibroso e internamente por componentes musculares y glandulares.

Su función juega un papel fundamental desde el punto de vista sexual, el líquido prostático liberado durante el acto sexual se mezcla con los espermatozoides y da vida al líquido seminal.

Por lo tanto, es fácil comprender la importancia de preservar la salud de la próstata con la prevención y los debidos cuidados. Los síntomas de la prostatitis son claros y evidentes y es esencial no descuidarlos: a menudo esta glándula está sujeta a estados inflamatorios que dan lugar a trastornos del suelo pélvico, prostatitis aguda, prostatitis crónica y asintomática.

El uso de complementos alimenticios como Prostatricum y un estilo de vida saludable (dieta y deporte sin alcohol ni tabaco) pueden prevenir la aparición de esta patología que afecta a los hombres a partir de los 50 años pero también a los jóvenes (prostatitis juvenil).

Qué es el PSA

El Antígeno Prostático Específico, más conocido como PSA, es una proteína producida por la glándula prostática que vierte una parte muy pequeña en el torrente sanguíneo, lo que permite analizarla y dosificarla.

El PSA en la sangre se divide en dos formas: ligada en la que se combina con otras sustancias y libre en la que circula sola, la asociación de estas dos formas constituye el Antígeno total. Su valor total es útil para diagnosticar defectos y mal funcionamiento de la glándula prostática o la presencia de patología maligna.

Cabe destacar que, en el caso del cáncer de próstata, la dosis de PSA no es suficiente por sí sola para confirmar la presencia de una masa tumoral, sino que es imprescindible someterse a las pruebas instrumentales precisas que decida el especialista.

Qué son los exámenes de próstata

La inflamación de la próstata comienza con síntomas y molestias fácilmente reconocibles como

orinar con frecuencia
dolor pélvico
Orinar con dolor;
sensación continua de vejiga llena;
dolor de espalda;
perturbaciones en la esfera sexual.

No subestime los primeros signos y póngase en contacto con su médico o especialista inmediatamente. Tras una anamnesis inicial, el médico decidirá si se debe seguir investigando el problema en función de la descripción de los síntomas.

Para un diagnóstico temprano y correcto, el médico puede utilizar algunas pruebas, como:

examen rectal, durante el cual el profesional podrá determinar inmediatamente el tamaño de la glándula y las probables anomalías;
Dosis de PSA, para excluir o confirmar la inflamación prostática;
ecografía transrectal de la próstata, para obtener una imagen más clara de la enfermedad;
biopsia de próstata, sólo en caso de necesidad y si el médico lo considera oportuno.

Estos exámenes son casi siempre suficientes para diagnosticar las patologías de la próstata.

Prueba del PSA: para qué sirve

El PSA es un marcador de probables problemas de próstata, su valor aumenta en presencia de alteraciones de la glándula prostática. Dada la importancia de este examen, actualmente se considera una prueba fundamental que debe realizarse cada año, a partir de los 40 años.

Sin embargo, una dosis alterada no siempre es sinónimo de cáncer de próstata, sino que también aumenta en presencia de una inflamación de la próstata, debido a la edad avanzada o tras ciertas actividades deportivas como el motociclismo y el ciclismo. Un valor elevado que aumenta con el tiempo debe considerarse una luz de alarma, que debe vigilarse y mantenerse bajo control.

Cuándo es aconsejable hacer la prueba del PSA

La prueba se recomienda a todos los varones de entre 40 y 70 años con carácter anual, y a los menores de 40 años si ha habido casos de cáncer de poste en la familia o si existen trastornos relacionados con la glándula. En los sujetos más jóvenes no suele ser un examen de rutina porque la enfermedad no se desarrolla fácilmente en sujetos jóvenes. La prueba del PSA siempre es recomendada y prescrita por el médico de cabecera o el urólogo en el momento del examen.

Cómo prepararse para la prueba del PSA

Aunque la prueba es fácil de realizar, es fundamental seguir unos pequeños pasos antes de tomar la muestra:

realizar la prueba con el estómago vacío;
realizar la prueba dos o tres días después de la relación sexual o la eyaculación;
evitar hacer la prueba con una inflamación urinaria en curso;
48 horas antes de la prueba es preferible evitar la actividad física intensa;
evitar las pruebas si se ha retirado recientemente una sonda vesical;
posponer el examen si se ha sometido a una cistoscopia o a una biopsia de próstata en el último mes y medio;
posponga el examen si ha tenido un examen rectal en los últimos diez días.

Es esencial informar al analista antes de la prueba sobre la terapia farmacológica que está tomando, para excluir cualquier factor que pueda falsear los niveles de PSA en la sangre.

Prueba del PSA: ¿cómo se hace?

La realización del análisis del PSA es una prueba muy sencilla. Consiste en tomar una muestra de sangre normal en un laboratorio público o privado. La sangre extraída será analizada por analistas expertos que, en pocos días, podrán informar de la cantidad de proteínas presentes en la sangre. Un índice inferior o igual a los valores de referencia especifica el estado saludable de la próstata, un índice superior a los valores de referencia requiere consultas con especialistas.

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